Homeschool en Perú | Educa con Valores, sin arriesgar la integridad de tus hijos.

¿Por qué hago homeschooling?

El Homeschooling o educación en casa, es un método de aprendizaje, que defiende la educación de los niños y jóvenes en su hogar, la mayoría de las veces impartida por los padres.

Los motivos por los que los padres, decidimos no enviar a nuestros hijos a la escuela y preferimos enseñarles en casa son variados, pero casi siempre relacionados con cuestiones morales y/o personales (algo no nos gusta del sistema educativo).

¿Cuándo y cómo tomé la decisión de educar sin escuela?

Como la mayoría de los padres, quiero lo mejor para mi hija; al decir lo mejor no me refiero a comprarle infinidad de juguetes o todas las cosas que ella quiera. Lo mejor para mi es darle amor, bellos momentos, consejos, educación, guiarla y apoyarla.

Desde que nació mi hija, determine que quería que fuera una persona feliz y plena; para eso sin duda, debes hacer cosas que te gustan y te apasionan.

En base a mi experiencia, sé que en la escuela no la encaminarán a descubrir sus talentos; desarrollar sus habilidades; ni incentivar su creatividad.

Por lo que gracias a una charla TED que hablaba sobre el tema, empecé a investigar sobre la educación en casa, y cuando vi todos los beneficios que proporciona deje a un lado mis miedos y dudas y lo quise hacer.

Antes que nada, lo platique con mi pareja; esta no es una decisión que se toma a la ligera, ambos padres deben estar de acuerdo y si es posible les recomiendo que los dos participen.

Aunque soy yo la que estará 100% responsable en este proyecto; él también participará en algunas actividades; con sus conocimientos, habilidades y fortalezas complementaremos la educación de nuestra hija. Eso fortalecerá nuestro lazo familiar y estaremos contribuyendo en el logro de nuestros objetivos familiares.

¿Por qué elegí la opción de educar en casa?

Tenía claros los motivos por los que no quería escolarizar a mi hija; sin embargo, después de leer acerca de “Las siete lecciones del maestro de escuela” de John Taylor Gatto, estos cobraron más fuerza y tomándolos como referencias quiero contarte las 10 principales razones por las que decidí educar en casa:

  1. Sistema educativo obsoleto

Estamos en un mundo de constante evolución, si te detienes un momento a observar, verás que todo ha cambiado.

Por ejemplo: los teléfonos celulares que tenemos hoy en día, no se parecen en nada a aquel que diseñó Martin Cooper en 1973; o los automóviles actuales, no son iguales al que diseño Nicolás-Joseph Cugnot en 1885 y así podemos tomar muchos ejemplos.

Entonces ¿por qué nuestro sistema educativo sigue siendo prácticamente el mismo desde hace 200 años? En estos tiempos ¿es lo que nuestros hijos necesitan?

Desde mi punto de vista no; el contenido del plan de estudios no es lo que pretendo que mi hija aprenda, al menos no en su totalidad porque soy consciente de que hay cosas que deben enseñarse, pero otras no las considero indispensables.

  • Reglas que aportan poco o nada

Existen un sinfín de reglas y normas que cumplir en las escuelas, desde mi punto de vista sin sentido.

Por mencionar algunas: hacer honores a la bandera todos los lunes e ir de gala; ponerte de pie cuando el Director o algún visitante entren al salón; pedir permiso para todo (para hablar, ir al baño, ponerte de pie, etc).

Estas acciones lejos de formar a personas con iniciativa, las convierte en aquellas que siempre esperan que se les diga que hacer.

  • Materias con tiempos determinados

Cada materia tiene una duración determinada, no importa si tu hijo aprendió y entendió el tema; después del tiempo establecido, el maestro da por terminada la clase, pasa a la siguiente y no importa nada más.

Estoy consciente que los niños también deben ser autodidactas; pero tampoco se le enseña a eso, la probabilidad de que un niño llegue a repasar a casa algún tema que no entendió es muy poca; la mayoría lo que quiere hacer es jugar después de haber estado tantas horas encerrado.

Entonces, tal vez se quede con dudas y lo más seguro es que en el próximo examen que tenga no le vaya bien.

  • Premios y castigos

La escuela se basa en premiar a los “mejores” y castigar a los “niños problema” ¿eso es sano? esto lo hace el maestro en base a su criterio o a las reglas determinadas por la escuela.

Si te das cuenta, les están poniendo etiquetas desde pequeños a los niños; lo cual puede causar problemas en su desarrollo psicológico.

Muchas veces el niño ni siquiera debería ser castigado, solo por levantarse porque se cansa de estar tantas horas sentado, o por comer fuera del horario que la escuela estableció para darles un receso.

  • Siempre habrá un “experto”

El maestro se convierte en el “experto” de los niños. Es la persona que decide si está aprendiendo o no, por lo tanto los niños se acostumbran a buscar siempre a un “experto” que les diga si están haciendo bien o mal las cosas.

Esto hace que los niños duden de sí mismos, y probablemente se convertirán en adultos que siempre buscarán la aprobación de los demás.

6. Las calificaciones definen tu valor

Vales tanto como valen tus calificaciones.

Si el niño es el mejor de la clase, tendrá reconocimientos y menciones honorificas; lo que hará que el niño se sienta bien, pero ¿eso será clave para su éxito en el futuro? probablemente sí, si tiene una buena dirección y hace lo que en verdad le gusta, pero ¿qué pasará si se deja llevar por la corriente?

No creo que las buenas notas sin una buena dirección tengan un resultado favorable; conozco a personas que en su vida académica tuvieron siempre excelentes calificaciones, y que actualmente se sienten insatisfechas con el camino que eligieron.

Veamos el otro lado de la moneda, está el niño que tiene malas calificaciones, su autoestima esta por los suelos porque todos lo identifican por ser el peor de la clase, en verdad ¿vale menos que el que lleva buenas notas? Porque los niños si llegan a creerlo.

Es posible que a este niño no le guste la escuela; pero se podría convertir en un excelente Youtuber, porque es buenísimo haciendo vídeos y le encanta estar ante una cámara. Entonces dime ¿habrá valido la pena haberlo hecho menos por sus malas notas?

  • No tienen privacidad

En la escuela los niños todo el tiempo están bajo vigilancia. A partir de que los niños son escolarizados, empiezan a perder autoconocimiento, porque no se les permite estar ni un momento a solas, pensando, relajándose o simplemente estando tranquilos.

Es por eso que al llegar a la edad adulta a algunas personas les cuesta tanto trabajo meditar, encontrarse consigo misma, conocerse; incluso hay personas que les aterra la soledad.

  • Estrés

Desde edad muy temprana, los niños escolarizados empiezan a sentir estrés por diversas situaciones, por ejemplo: por tener mucha tarea, por los exámenes, porque van reprobando materias, porque tal vez repitan el año y eso será motivo de castigo en su casa…

¿Todo esto es necesario? Porque no dejarlos ser simplemente niños el mayor tiempo posible; que jueguen, incentivar su creatividad y no ser partícipes de malos sentimientos.

Si a todo esto le sumamos el estrés ocasionado por el acoso escolar (bullying), que no te extrañe que cuando sea más grande sufra de ansiedad, o de alguna enfermedad causada por estrés.

Esto por mencionar algo “sencillo”, ya que sabemos que el acoso escolar puede traer consecuencias muy graves, tanto para el niño acosado como para el que acosa.

  • Grupos muy grandes

En grupos tan grandes que hay en las escuelas, me pregunto ¿cómo es que pretenden que los niños aprendan? si cada niño es diferente; con gustos, habilidades, intereses, sueños diferentes, y no todos aprenden de la misma manera.

Entonces, si todos son diferentes ¿por qué pretendemos que todos aprendan de la misma manera?

Y también soy consciente, de que es imposible que un maestro pueda darle atención personalizada a tantos niños.

  • Maestros indiferentes

Últimamente cuando alguien me dice que quiere estudiar Educación, y le pregunto la razón me encuentro con respuestas como: porque tienen muchas vacaciones; jornadas de trabajo más cortas que en una empresa; mejores prestaciones, etc.

¿En dónde quedaron los profesores que les apasionaba su trabajo, que eran dignos de respeto y admiración?

Quiero aclarar que no pienso esto de todos los profesores, hay muy buenos y aunque cada vez son menos, aun los hay, pero ¿cuál es la probabilidad, de que un buen maestro le de clases a mi hija todo el tiempo de escolarización?

También sé que algunos buenos maestros que desean marcar una diferencia, tienen que adecuarse al sistema establecido, así que tampoco es culpa de ellos.

El problema no es la escuela

Después de leer lo anterior, podrías decirme: “Tere tú odias a la escuela”, pero no es así, el problema no es la escuela en sí, sino el sistema educativo.

Se han estipulado reglas y planes de estudio, que no ayudan a los niños y/o jóvenes a encontrar y hacer actividades que les apasionen. No incentivan su creatividad, ni sus habilidades y fortalezas naturales.

Si nos vamos un poco a la historia, sabremos que la escuela como la conocemos hoy en día, nació junto con la Revolución industrial, para preparar a personas que pudieran trabajar en las empresas.

En su momento eso fue benéfico, gracias a eso ha habido crecimiento económico y grandes descubrimientos en todos los rubros; científicos, médicos, etc.

No puedo hacer nada respecto al sistema educativo, ni lo pretendo; pero si en la educación que he decidido darle a mi hija, y pensar en eso me impulsa en los días difíciles.

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