Cambios en el comportamiento del niño (se encierra en su habitación, no quiera comer, está todo el rato tristón) y/o la negación del niño a querer ir a colegio o a quedar con sus amigos pueden alertar a los padres de que su hijo está pasando con un episodio de acoso escolar o bullying. ¿Qué se debe hacer?
- Debemos mantenernos serenos y tranquilos, aunque sabemos que esto es difícil. Tenemos que contenernos y apoyar psicológicamente a nuestro hijo.
- También es importante escuchar al niño y no poner en entredicho ninguna de sus palabras.
- Evitar sentimientos de culpa por no habernos dado cuenta antes y porque nuestro hijo haya sufrido.
- Bajo ningún concepto tomarnos la justicia de nuestra mano y mostrar una actitud violenta con el colegio o con el agresor, si conocemos su identidad.
- Animar al niño a que denuncie la situación frente a sus profesores y, si fuera necesario, frente a la autoridad policial. Para eso antes hay que evaluar al niño junto con un profesional (pediatra/psicólogo) para ver su grado de ansiedad y su estado mental.
Cómo ocurre el bullying o acoso en los colegios
En España, se estima que un 1,6 por ciento de los niños y jóvenes estudiantes sufren por este fenómeno de manera constante y que un 5,7 por ciento lo vive esporádicamente.
Los datos se repiten alrededor del mundo, el acoso escolar afecta a niños de todas las condiciones sociales, está presente en colegios públicos y privados, en ciudades grandes y en pueblos más pequeños.
